¿Qué es una reclamación de devolución de la fianza?
Cuando firmas un contrato de arrendamiento urbano, normalmente entregas una fianza al propietario como garantía del cumplimiento de tus obligaciones.
La reclamación de devolución de la fianza es el proceso que realizas para exigir la devolución de ese dinero una vez que finaliza el alquiler y has entregado el piso.
Según la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU), el propietario debe devolverte la fianza tras comprobar que no existen daños ni deudas pendientes.
Tienes un plazo de hasta 5 años para solicitar la devolución.
Si el casero no la devuelve en los primeros 30 días después de entregar las llaves, puedes iniciar una reclamación formal.
Ejemplo práctico
Imagina que vives en Madrid y al terminar tu contrato entregas las llaves y el piso está en buen estado. En cambio, el propietario no te ha devuelto aún la fianza ni te da razones claras. En este caso, puedes enviar una solicitud escrita y, si no recibes respuesta, acudir a los tribunales.
Pasos básicos para reclamar:
- Solicita la devolución por escrito.
- Adjunta documentos como el contrato de arrendamiento y fotografías del estado del inmueble.
- Si no hay acuerdo, puedes ir a juicio verbal u ordinario dependiendo del importe.
¿Cuándo necesitas una reclamación de la devolución de la fianza?
Puedes necesitar reclamar la devolución de la fianza cuando el arrendador no te la reintegra en el plazo legal, que es de 30 días tras la entrega de llaves. Si pasado ese tiempo no recibes ninguna respuesta o el pago, empieza a plantear la reclamación.
Si el propietario descuenta de la fianza importes por daños, reparaciones o deudas que no consideras justificados, tienes derecho a reclamar. Es común que surjan diferencias entre lo que el casero estima como desperfectos y lo que tú consideras un uso normal.
También puedes iniciar la reclamación si el arrendador te proporciona explicaciones poco claras o incompletas sobre por qué no devuelve la totalidad de la fianza. La ley exige que cualquier retención esté bien justificada y documentada.
Otros motivos incluyen errores administrativos o retrasos injustificados, así como casos en los que no se reconoce el cumplimiento adecuado del contrato de alquiler.
Situaciones típicas para reclamar:
Situación
Acción recomendada
No devolución en 30 días:
Iniciar reclamación.
Retención injustificada de parte de la fianza:
Solicitar justificación y reclamar si es necesario.
Falta de respuesta del arrendador:
Reclamar formalmente.
Descuentos injustificados por desperfectos:
Aportar pruebas y reclamar.
Cómo redactar una reclamación para devolución de la fianza
Paso 1: Revisar el contrato de alquiler.
Antes de escribir tu reclamación, revisa cuidadosamente el contrato de alquiler.
Confirma que cumpliste con todas tus obligaciones, como el pago puntual de la renta y la entrega de las llaves sin deudas pendientes.
Anota el importe exacto de la fianza y la fecha en que el arrendador debería haberla devuelto, según lo indicado en el contrato y la ley.
Paso 2: Recopilar documentación.
Reúne todos los documentos relevantes: copia del contrato de alquiler, justificantes de pago y documentos acreditativos del estado del inmueble al momento de entrega de las llaves (por ejemplo, videos y fotografías).
Tener esta documentación clara y a mano facilita respaldar tu solicitud ante el arrendador o, si es necesario, en un procedimiento judicial..
Paso 3: Redactar la reclamación formal.
Elabora un escrito claro indicando tus datos personales y los del arrendador, referencia al contrato de alquiler y el motivo de la reclamación.
Expón de manera precisa la cantidad que se solicita en concepto de fianza, mencionando la fecha de entrega y la falta de respuesta o devolución. No olvides incluir tus datos de contacto.
Paso 4: Enviar la reclamación.
Usa un burofax o un correo electrónico certificado con acuse de recibo para enviar tu reclamación.
Este método deja constancia legal del envío y del contenido del texto. Si el arrendador no responde, este documento sirve de prueba en futuras acciones judiciales.
Paso 5: Considerar acciones judiciales.
Si no obtienes respuesta, puedes iniciar la vía judicial, normalmente mediante un juicio verbal siempre que la cantidad reclamada esté por debajo de 15.000 euros. Si la reclamación es por más dinero, deberás acudir a un juicio ordinario.
Recuerda presentar toda la documentación recopilada para respaldar tu caso.